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El precio récord del diésel impulsa la inflación generalizada en Estados Unidos

El diésel alcanzó $6.18 por galón en octubre de 2026, su nivel más alto desde que existen registros. Este aumento está generando presiones inflacionarias en transporte, alimentos y otros sectores clave de la economía estadounidense.

El alza del diésel comienza a afectar a otros precios en Estados Unidos

El precio del diésel en Estados Unidos alcanzó $6.18 por galón el 12 de octubre de 2026, marcando un incremento del 66.5% respecto a los $3.71 registrados un año antes. Se trata del precio más alto desde que la Administración de Información Energética (EIA) comenzó a llevar registros en 1994, y sus efectos se están sintiendo mucho más allá de las estaciones de servicio.

Los datos sobre inflación al por mayor publicados el jueves por el Departamento de Trabajo confirmaron que los precios al productor en Estados Unidos subieron mucho más de lo esperado en septiembre. El Índice de Precios al Productor (IPP) para demanda final aumentó 1.3%, el mayor avance mensual desde el 1.7% registrado en marzo de 2022, mientras que el incremento interanual alcanzó el 6.3%.

El diésel para demanda final saltó 10.8% en septiembre, representando más del 80% del aumento generalizado en los precios de energía para demanda final durante el mes, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales.

"El gasóleo es el combustible motor de la economía"
señaló Oxford Economics en su análisis.

La escasez estructural que impulsa estos precios es pronunciada. Los inventarios de diésel en Estados Unidos cayeron a 107.9 millones de barriles al 11 de septiembre de 2026, el nivel más bajo para esta época del año desde que la EIA comenzó a mantener registros en 1982. La agencia proyecta que los inventarios caerán por debajo de 100 millones de barriles y permanecerán bajo el mínimo de cinco años hasta finales de 2026 y la mayor parte de 2027.

Presión sobre el transporte de mercancías

El sector transporte consume aproximadamente 2.94 millones de barriles de diésel al día, representando cerca del 75% del consumo total de diésel en Estados Unidos y aproximadamente el 15% del consumo total de petróleo del país. Esta dependencia explica por qué los aumentos en el precio del combustible se transmiten rápidamente a través de toda la cadena de suministro.

Las tarifas de flete por camión de carga completa bajo contrato alcanzaron $2.72 por milla (excluyendo combustible) a principios de octubre de 2026, representando un aumento del 18% respecto al año anterior, mientras que las tarifas spot aumentaron casi 50% en el mismo período. El indicador del IPP relacionado con el costo del transporte de mercancías por camión subió un 19% interanual en septiembre, el mayor incremento en algo más de cuatro años.

Un estudio de 2026 del Instituto Americano de Investigación del Transporte reveló que el costo promedio de operar un camión alcanzó un récord de $2.336 por milla en 2025, un aumento del 3.4% respecto a 2024, con el diésel representando el segundo mayor gasto después del salario del conductor, aproximadamente el 20% de los costos operativos.

El impacto es más pronunciado que durante el alza posterior a la pandemia de COVID-19. Esto se debe a que la economía se encuentra ahora en una situación más sólida, con una tasa de desempleo en un mínimo histórico del 4.2%, lo que sustenta una demanda robusta. Además, el precio absoluto del combustible es más del doble de lo que era cuando comenzó la recuperación tras la pandemia.

De la granja a la mesa

El diésel es fundamental para la agricultura, ya que impulsa tractores, cosechadoras y los camiones que transportan los cultivos a supermercados y restaurantes. Aunque los aumentos en el costo de los alimentos para el consumidor final fueron moderados en septiembre, en las etapas anteriores de la cadena de suministro alimentario están aumentando rápidamente.

El promedio de los insumos alimentarios en las etapas uno y dos de lo que el IPP denomina "demanda intermedia" —que refleja los propios costos energéticos de los productores y los implícitos de elementos clave que usan los agricultores, como fertilizantes y otros productos químicos agrícolas— subió un 15.6% respecto de septiembre del año anterior, el mayor incremento en aproximadamente cuatro años.

Los precios de los productos forrajeros sensibles al valor de la energía, como el maíz, el heno, las semillas de heno y las semillas oleaginosas, se dispararon más de un 25% interanual.

"Prevemos un repunte de la inflación de los alimentos a finales de este año"
advirtió Matthew Martin, economista sénior de Oxford especializado en Estados Unidos, tras la publicación del informe del IPP.

Contexto global de la escasez

La escasez global de diésel ha sido impulsada por conflictos en Irán y Ucrania, que han interrumpido severamente los suministros de diésel, dejando varados millones de barriles por día en Medio Oriente y Rusia. El diferencial de crack del diésel estadounidense —la prima de los futuros de diésel ultra bajo en azufre sobre los futuros de petróleo crudo— alcanzó un récord de $118.62 por barril el 14 de septiembre de 2026, indicando una escasez extrema de diésel en relación con el petróleo crudo.

Categorías del IPP como los materiales para la fabricación —insumos que, a su vez, absorben los mayores costos del gasóleo para su producción y distribución— están aumentando a tasas anuales de dos dígitos. Los productores deben asumir el impacto en sus márgenes o repercutirlos a los consumidores.

Impacto en la temporada navideña

La subida del diésel amenaza con encarecer la próxima temporada navideña. Los precios de los juguetes, expuestos entre otros factores a unos costos de envío más altos, anotaron su mayor subida intermensual de la historia en septiembre.

Aunque la economía estadounidense consume hoy mucha menos energía que durante las crisis del petróleo de la década de 1970, el impacto en los precios en general sigue siendo significativo, y más cuanto más tiempo permanezcan elevados los precios del diésel. Los hogares estadounidenses deberían prepararse para un aumento continuado de los precios en los supermercados y otros sectores en los próximos meses.

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