Los hoteles de negocios están ampliando su vocación
La infraestructura hotelera orientada al segmento corporativo en México está transformando su modelo de negocio para atender simultáneamente a viajeros de negocios y turistas, aprovechando el auge del concepto bleisure, término que combina business y leisure.
Esta tendencia, acuñada en 2009 por Future Laboratory, cobra cada vez mayor relevancia: el 84% de los viajeros corporativos planea agregar tiempo de ocio a su próximo viaje de negocios, mientras que el 76% de los empleados de pequeñas y medianas empresas extiende regularmente sus viajes laborales al extranjero para actividades recreativas, un incremento significativo desde el 48% registrado en 2024.
El mercado global de viajes bleisure está proyectado a crecer de 816.24 mil millones de dólares en 2025 a 3,573.74 mil millones de dólares en 2034, con una tasa de crecimiento anual compuesta de 17.38%, lo que explica el interés de la industria hotelera mexicana por captar este segmento.
Nuevos servicios en hoteles corporativos
En San Pedro Garza García, reconocido como una de las ciudades más ricas y desarrolladas de América Latina y uno de los principales polos de negocios de Nuevo León, el hotel Presidente Intercontinental instaló códigos QR en sus salas de juntas para que los huéspedes descarguen guías turísticas de la zona. Aunque el establecimiento atiende principalmente a ejecutivos, ahora promueve visitas al Museo La Milarca, que alberga las colecciones de paleontología reunidas por Mauricio Fernández Garza.
Danae Zamora, directora Comercial de Norte 19, operadora de las marcas City bajo el portafolio de Marriott International, señala que regiones que tradicionalmente atendían solo hospedaje empresarial ahora combinan ambos perfiles de viajeros. Marriott adquirió la cartera de marcas City Express por 100 millones de dólares, sumando 152 hoteles con aproximadamente 17,356 habitaciones en 75 ciudades de México y tres países adicionales de América Latina.
El caso del Valle de Guadalupe
Ensenada y el Valle de Guadalupe ejemplifican esta confluencia de turismo de negocios y placer. En Ensenada operan tres hoteles de la marca City con diferentes perfiles tarifarios: un City Express, un Plus y un Junior. Durante los fines de semana, muchos huéspedes utilizan estas propiedades como base para visitar el Valle de Guadalupe, reconocido como la región vinícola premier de México y ubicado a aproximadamente una hora al sur de Tijuana y dos horas al sur de San Diego.
Los viñedos en el Valle de Guadalupe fueron plantados originalmente por misioneros españoles en el siglo XVI, con más de 100 años de historia en producción vinícola. Desde Ensenada, los visitantes pueden contratar servicios de transporte con chofer para recorrer las bodegas en 40 minutos, lo que resulta más conveniente que hospedarse directamente en el Valle, donde las opciones son hoteles de lujo con tarifas de varios cientos de dólares la noche u hoteles rústicos.
Zamora destaca que en estas experiencias recreativas cobra más relevancia la actividad que la estancia misma, pues los huéspedes permanecen relativamente poco tiempo en las habitaciones.
Expansión del modelo a otras regiones
Esta estrategia se replica en otros destinos del país. En Torreón y Saltillo, ciudades con fuerte componente industrial, los hoteles sirven como punto de partida para visitar Parras. El Bajío también presenta esta dualidad, con localidades que combinan actividad industrial, viñedos y atractivos recreativos.
En el sur del país, ciudades como Tuxtla Gutiérrez mantienen un fuerte componente de negocios mientras ofrecen múltiples atractivos de ocio. Algunos municipios y Pueblos Mágicos —programa iniciado por la Secretaría de Turismo de México en 2001 que actualmente cuenta con 177 localidades designadas— se han consolidado como ciudades de negocios con infraestructura hotelera dual.
Experiencias de lujo en evolución
El miércoles pasado, Moisés Braverman y Carlos Ferrara inauguraron Creative & Ferrara en Monterrey, alianza entre dos agencias de viajes que operan en el mercado de lujo de la Ciudad de México y la capital de Nuevo León.
Los viajeros de alto poder adquisitivo actualmente demandan experiencias únicas, como organizar eventos en localidades cerradas, visitar El Cairo con acceso a momias de colecciones privadas o disfrutar champaña de alta gama en la sabana africana. Al proyecto se han incorporado jóvenes viajeros que están replanteando las experiencias de alta gama mediante ideas novedosas.
La evolución de las experiencias turísticas y su creciente relevancia han contribuido a modificar el valor del hospedaje mismo, transformándolo de un servicio puramente funcional a una plataforma para vivencias integrales que combinan negocios y placer.










