La desinformación y los mensajes de Trump y Vance
El presidente francés distinguió entre una intervención exterior en los disturbios, de la que dijo no tener constancia, y la manipulación de lo sucedido por parte de dirigentes extranjeros. Calificó sus comentarios de "estúpidos, a la vez que inaceptables". Habló desde Doha, última etapa de una gira por Oriente Próximo destinada a garantizar el suministro de hidrocarburos.
Según Macron, han circulado imágenes creadas con inteligencia artificial que presentan como reales escenas que nunca ocurrieron en Francia. También rechazó por "totalmente falso" el relato de que el país había sido invadido por hordas de inmigrantes islamistas. Acusó a quienes difunden esas versiones de hacer campaña a costa de Francia y expresó su rechazo a esa utilización de las dificultades del país.
Trump había vinculado los disturbios con la inmigración en mensajes publicados el 18 de octubre de 2026 en Truth Social. Según ABC, afirmó que "los migrantes han tomado Francia" y reclamó a París "cerrar las fronteras, ¡y rápido!".
Durante el fin de semana del 17 y 18 de octubre, el vicepresidente estadounidense, JD Vance, también atribuyó la violencia al fracaso de la política migratoria. Escribió que "los izquierdistas occidentales importaron el Tercer Mundo a Francia" y difundió imágenes del ayuntamiento de Limoges en llamas. ABC situó estos mensajes a dos semanas de las elecciones de mitad de mandato estadounidenses, en las que los republicanos se juegan sus mayorías en el Congreso.
Toques de queda sin estado de emergencia
Macron aseguró que afrontará las dificultades con respeto y firmeza hasta restablecer el orden. Para evitar que se repitan los asaltos y saqueos registrados el fin de semana en el centro de varias grandes ciudades, dijo haber ordenado al Gobierno que tome todas las medidas necesarias. Por ahora, no considera justificado declarar el estado de emergencia que reclaman algunos sectores.
Entre las medidas adoptadas figuran restricciones a las concentraciones y a determinadas manifestaciones, además de toques de queda limitados a zonas concretas. Según CNN en Español y RFI, estos últimos afectan a áreas de París, Lyon, Lille, Burdeos y Niza. En la capital, las restricciones comienzan a las 23:00 en torno a la plaza de la República y Les Halles.
El balance del fin de semana supera los 2.000 detenidos, con al menos dos muertos y unos 3.000 comercios saqueados en todo el país, según datos del Gobierno francés recogidos por CNN el 20 de octubre.
El ministro de Justicia, Gérald Darmanin, anunció ese mismo día que 123 personas habían sido encarceladas desde el comienzo de los disturbios. También comunicó que había pedido a las fiscalías calificar los hechos como "delincuencia organizada", lo que permite prolongar la detención preventiva hasta 72 horas.
En la investigación del incendio del ayuntamiento de Limoges, RFI informó de la detención de un hombre en Haute-Vienne el 20 de octubre. El detenido estaba fichado como "S", bajo vigilancia policial, y era conocido por su pertenencia a la extrema izquierda. La Subdirección Antiterrorista (SDAT) se hizo cargo del caso.
Reunión con los servicios secretos
El presidente convocó a los servicios secretos para el jueves con el fin de examinar lo sucedido durante el fin de semana. Defendió la transparencia de la actuación de su Gobierno y reprochó la ambigüedad de quienes no han rechazado con claridad la violencia.
"En democracia ninguna violencia es legítima, ni verbal ni física, ni contra personas ni contra bienes", declaró Macron.
Del bloqueo de un liceo a nuevas movilizaciones
La cronología de El Confidencial sitúa el inicio del movimiento el 17 de septiembre de 2026, cuando se bloqueó el liceo Saint-Exupéry de Créteil, en la región parisina, para protestar por la falta de docentes y el mal estado de los centros educativos. En las semanas siguientes se sumaron sindicatos, jubilados, agricultores, bomberos y los llamados "chalecos amarillos".
Otros países europeos también registraron protestas por el coste de la vida durante el fin de semana del 17 y 18 de octubre, según CNN. En Bélgica se manifestaron estudiantes y en Lisboa marcharon decenas de miles de personas. Milán vivió dos noches de disturbios que dejaron 32 detenidos, seguidas del despliegue de 500 militares.
En Francia, los "chalecos amarillos" y las principales organizaciones estudiantiles anunciaron nuevas protestas para el sábado siguiente a los disturbios. Según informaron RFI y CNN el 20 de octubre, entre las organizaciones que convocaron o anunciaron su participación están el sindicato estudiantil UNEF y la CGT.
