Inundaciones en Cataluña dejan once heridos y obligan a evacuar un camping
Al menos once personas resultaron heridas y un camping tuvo que ser evacuado tras unas fuertes lluvias en el noreste de España la madrugada del sábado, que inundaron calles y dejaron a gente atrapada en vehículos, según las autoridades.
Zonas de la región de Cataluña registraron más de 100 litros por metro cuadrado de lluvia, según el servicio meteorológico local. En determinados puntos de la costa catalana las precipitaciones se acercaron a los 200 litros en cuestión de pocas horas, causadas por un fenómeno meteorológico conocido como DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos), que se produce cuando el aire frío de altura se encuentra con el aire cálido y húmedo del Mediterráneo.
Este tipo de sistemas de baja presión son característicos del otoño en la costa mediterránea española, cuando el aire frío del Atlántico colisiona con el calor residual del mar tras el verano. Los sistemas pueden permanecer estacionarios durante días, descargando cantidades excepcionales de lluvia sobre la misma área. En 2024, las temperaturas récord de la superficie del Mediterráneo, que alcanzaron 28.45 grados Celsius en agosto, intensificaron estos sistemas al proporcionar mayor humedad y energía a las tormentas.
Zonas más afectadas
Tres personas resultaron heridas al caerse un muro en el puerto de Roda de Berà, a unos 75 kilómetros al suroeste de Barcelona, según los servicios de emergencia. Tenían heridas de "diferentes consideraciones, pero sí que hay alguno que puede estar en situación más grave", comentó a la televisión española la subdirectora de Protección Civil del gobierno regional catalán, Imma Solé.
El Vendrell, capital de la comarca del Baix Penedès situada entre el Mediterráneo y la cordillera costera, fue una de las zonas más afectadas, con un registro de 145.4 litros de lluvia por metro cuadrado en 24 horas, según el Servicio Meteorológico de Cataluña. Esta localidad de aproximadamente 41.000 habitantes, conocida por sus playas turísticas, vio su paseo marítimo sumergido bajo más de medio metro de agua.
En total, once personas fueron trasladadas al hospital o a centros sanitarios por los incidentes en Cataluña, según un comunicado del gobierno regional. Las alrededor de 300 personas que se encontraban en el camping afectado tuvieron que ser evacuadas, y un centenar se alojó en el polideportivo municipal. Otras 100 personas fueron evacuadas de una discoteca en El Vendrell y llevadas a una escuela.
Respuesta de emergencia
Varias calles de las localidades vecinas de Comarruga y Torredembarra también se inundaron, informó la televisión pública catalana. Los servicios de emergencia recibieron más de 800 llamadas. Los bomberos dijeron haber rescatado a personas de vehículos atrapados por las aguas.
El área de Tarragona, que incluye El Vendrell, ha experimentado episodios similares de inundaciones severas en años anteriores, particularmente en septiembre de 2021 y septiembre de 2023, cuando lluvias torrenciales afectaron municipios costeros de la provincia. Según expertos del servicio meteorológico Meteocat y Protección Civil, aproximadamente un tercio de los municipios catalanes están en riesgo alto o muy alto de inundaciones, con daños estimados de unos 2.500 millones de euros entre 2004 y 2033.
Contexto de eventos extremos
La tormenta se produjo una semana después de que una inundación y un deslizamiento de tierra provocados por lluvias torrenciales causaran la muerte de dos mujeres en el noroeste de España.
Estos eventos forman parte de un patrón más amplio de fenómenos meteorológicos extremos en Europa. Sistemas similares de DANA ya habían afectado a España y Grecia en septiembre de 2023, mientras que en septiembre de 2024 Europa Central experimentó inundaciones récord por la tormenta Boris.
El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático indica que eventos climáticos extremos causantes de inundaciones se han vuelto más probables y severos. Estudios científicos proyectan que en la región mediterránea los eventos de precipitación extrema podrían aumentar hasta 100% en magnitud, mientras que las precipitaciones anuales totales podrían disminuir hasta 30-40%, creando un patrón de sequías más severas alternadas con lluvias extremas más intensas.








