La identidad de las personas y la información a sus familias
La aclaración de Albán llegó el miércoles a través de X, después de que su intervención del martes ante la Tercera Comisión de la Asamblea General, en Nueva York, se difundiera como una felicitación al Gobierno federal. Al presentar su informe anual, había reconocido los esfuerzos del Estado mexicano en las búsquedas y defendido la continuidad de la cooperación internacional.
Albán condicionó ese reconocimiento a que se comprueben las 16.000 localizaciones anunciadas. Pidió identificar a las personas y aclarar si se habían reunido con sus familias o si estas, al menos, habían recibido información sobre su paradero. Incluso confirmándose todos esos casos, advirtió, quedarían más de 120.000 personas por encontrar.
También señaló que, si los resultados son correctos, el reconocimiento debe incluir a las familias buscadoras y a la activación del artículo 34 de la Convención Internacional para la Protección de Todas las Personas contra las Desapariciones Forzadas. Esos avances, añadió, no liberan a la Asamblea General de examinar el caso remitido por el Comité y de adoptar medidas si procede.
El desglose oficial de las búsquedas
La Secretaría de Gobernación presentó el 15 de octubre de 2026 los datos de las más de 16.000 personas localizadas dentro de la Estrategia Nacional de Búsqueda. Según el balance recogido por La Razón de México, atribuyó 6.939 localizaciones a los cruces de información de la Plataforma Única de Identidad realizados entre el 14 de octubre de 2025 y el 8 de octubre de 2026.
El resto del desglose incluía 4.788 personas localizadas mediante la coordinación con las entidades federativas, 3.473 a través de la Alerta Nacional de Búsqueda Inmediata (ANBI) y 1.214 en búsquedas territoriales de la Comisión Nacional de Búsqueda. Entre los casos de la ANBI, 3.254 personas fueron encontradas con vida y 219 sin vida.
Las propias autoridades precisaron que una coincidencia en los registros administrativos no basta para considerar localizada a una persona: cada caso requiere verificación.
Gobernación anunció ese mismo 15 de octubre la creación de un grupo de especialistas nacionales e internacionales que revisará la metodología y la calidad de los datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. Contará con el acompañamiento de la Oficina en México del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
El grupo incluye a académicos de universidades estadounidenses, del CIESAS, la UNAM, el ITAM y la Universidad de Boston. Además de revisar las metodologías, propondrá mejoras técnicas, legales y administrativas. No se anunció una fecha de conclusión.
Los colectivos de familiares han expresado inquietud por esa revisión. Reclaman información sobre cómo se seleccionó a los especialistas y garantías de que ninguna persona quede fuera del registro sin justificación.
Las cifras del registro y la interpretación del Gobierno
Un balance anterior, presentado por el Gobierno el 27 de marzo de 2026 y recogido por EFE, contabilizaba 130.178 registros de personas que seguían desaparecidas desde 2006. Para el periodo de 1952 a 2026, el registro acumulaba 394.645 personas, de las que 262.111 habían sido localizadas, el 66 %. El 92 % de las localizadas fueron encontradas con vida.
En aquella presentación, los datos oficiales situaban en 31.946 las personas con reporte de desaparición localizadas entre octubre de 2024 y marzo de 2026.
Marcela Figueroa, titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, dividió los 130.178 casos registrados desde 2006 en tres grupos: 46.742 tenían información incompleta, el 36 %; 40.308 contaban con datos suficientes y actividad posterior a la desaparición, el 31 %; y 43.128 disponían de datos completos, pero no mostraban actividad reciente, el 33 %.
Según El País México, la Administración de Claudia Sheinbaum defendió una segunda interpretación del registro la misma semana en que se produjo el informe del Comité de abril: sostuvo que solo un tercio del total, esas 43.128 personas, correspondía a casos de los que no se sabía nada y sin actividad desde el reporte.
El procedimiento ante la ONU y el rechazo de México
El 2 de abril de 2026, el Comité pidió al secretario general de la ONU, António Guterres, que trasladara con urgencia la situación de las desapariciones forzadas en México a la Asamblea General, al amparo del artículo 34. Según El País México, su evaluación se basó en información facilitada por la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH).
Ese artículo permite recurrir urgentemente a la Asamblea cuando el Comité recibe información con indicios fundados de una práctica generalizada o sistemática de desapariciones forzadas en un Estado parte. El procedimiento busca que Naciones Unidas examine el caso y valore la cooperación y la asistencia internacional para atender las desapariciones, reforzar las investigaciones y apoyar a las víctimas.
En su intervención del martes, Albán recordó que el Comité había detectado indicios fundados de desapariciones forzadas que podrían constituir crímenes de lesa humanidad, así como la persistencia de esa práctica en México. Delimitó también el alcance de esa conclusión: no establece la responsabilidad internacional del Estado mexicano ni supone que el Comité haya identificado una política federal destinada a cometer desapariciones forzadas.
El Gobierno mexicano mantiene su desacuerdo con la interpretación y la aplicación del artículo 34 que hace el Comité. Durante la sesión, Arturo Medina Padilla, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, afirmó que México no tolera ni consiente las desapariciones y defendió las medidas adoptadas para reforzar la búsqueda.
El rechazo ya se había expresado en abril, cuando la Secretaría de Relaciones Exteriores calificó el informe de "parcial y sesgado" por "omitir los esfuerzos institucionales". El País situó aquel episodio como el segundo choque entre el Gobierno de Sheinbaum y la ONU, tras el pronunciamiento de 2025 en el que el organismo describió las desapariciones forzadas en México como "sistemáticas y generalizadas".










