Estudiantes del CCH Sur levantan bloqueo en Insurgentes y se trasladan a Rectoría de la UNAM
La circulación vehicular en Avenida Insurgentes Sur fue restablecida en ambos sentidos pasadas las 18:20 horas del día de hoy, luego de que un contingente de aproximadamente 150 estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) plantel Sur retirara el bloqueo que mantenía a la altura de las oficinas de la Dirección General del CCH para trasladarse hacia la explanada de Rectoría de Ciudad Universitaria.
El Centro de Orientación Vial de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México confirmó que el tránsito volvió a la normalidad en la zona tras varias horas de afectación vial. Los manifestantes advirtieron que mantendrán la presión frente a las oficinas centrales de la Universidad Nacional Autónoma de México en búsqueda de respuestas definitivas que permitan destrabar el conflicto y reanudar las actividades académicas.
La movilización estudiantil tiene como objetivo principal exigir a las autoridades universitarias que sancionen de forma expedita a docentes y miembros de la comunidad señalados por acoso y agresión sexual. Los alumnos argumentan que un profesor denunciado recientemente por una alumna estaría siendo protegido por la administración del CCH Sur. De acuerdo con información de la directora general del CCH, María Patricia García Pavón, el docente señalado fue separado del plantel tras las protestas.
Los estudiantes entregaron su pliego petitorio el pasado 7 de octubre y han expresado su insatisfacción con la respuesta institucional recibida. A sus demandas de justicia de género han sumado la exigencia del retiro o suspensión inmediata del sistema de torniquetes y reconocimiento facial instalado en el plantel, cuestionando tanto su costo como su operación tecnológica.
Contexto del sistema de seguridad cuestionado
El sistema de control de acceso que ahora es objeto de las protestas fue implementado el 3 de febrero de 2026, cuando el CCH Sur reabrió sus puertas tras haber permanecido cerrado desde el 22 de septiembre de 2025 a raíz del asesinato de un estudiante al interior del plantel. El proyecto, aprobado por la Comisión de Seguridad del Consejo Universitario, contempló la instalación de 14 torniquetes bidireccionales: ocho en el acceso principal y seis en el estacionamiento de profesores, además de un arco detector para personas con discapacidad y visitantes externos.
La infraestructura de seguridad es de considerable magnitud e incluye 15 torniquetes con detectores de metal, 70 cámaras de videovigilancia, 50 botones de emergencia, 120 metros de reja y barandal, y 271 luminarias instaladas en puntos de poca visibilidad. Esta inversión en seguridad fue implementada como medida preventiva tras el homicidio ocurrido en septiembre pasado, permitiendo el regreso de más de 13 mil estudiantes a clases presenciales.
Marco institucional de las demandas
Las exigencias estudiantiles relacionadas con casos de acoso sexual se enmarcan en el Protocolo para la Atención de Casos de Violencia de Género de la UNAM, publicado en la Gaceta universitaria el 29 de agosto de 2016, que establece las directrices para la tramitación de quejas por violencia de género en la institución.
El CCH, creado el 26 de enero de 1971, es uno de los dos sistemas de bachillerato de la UNAM y cuenta con cinco planteles distribuidos estratégicamente en la Ciudad de México y el Estado de México: Azcapotzalco, Naucalpan, Oriente, Sur y Vallejo. En conjunto, estos planteles atienden a aproximadamente 57,435 alumnos inscritos y cuentan con 3,202 profesores, convirtiéndolo en una de las opciones de bachillerato más grandes de la Máxima Casa de Estudios.
La Avenida Insurgentes Sur, arteria vial donde se desarrolló la manifestación, ha sido escenario recurrente de protestas en la Ciudad de México durante 2026, con bloqueos reportados por diversos grupos incluyendo colectivos de personas desaparecidas, trabajadores del STUNAM y jueces destituidos del Poder Judicial.
Los estudiantes mantienen su postura de continuar con las movilizaciones hasta obtener dos respuestas concretas de las autoridades universitarias: el cese definitivo de los profesores señalados por acoso sexual y la suspensión del sistema de torniquetes con reconocimiento facial instalado en el plantel.


