Clavadistas mexicanos reciben respaldo de empresarios chinos rumbo a LA28
Integrantes del equipo nacional de clavados recibieron un reconocimiento de empresarios chinos establecidos en México tras su destacada participación en los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, celebrados del 24 de julio al 8 de agosto con más de 5,700 atletas de 37 países compitiendo en 40 deportes. El evento marcó el centésimo aniversario de esta competencia, la más antigua del continente americano.
Cantón Asociados distinguió tanto a los clavadistas mexicanos como a la entrenadora de origen chino Ma Jin, quien llegó a México en 2003 como parte de un programa de cooperación binacional y desde entonces ha sido pieza fundamental en el desarrollo de esta disciplina en el país. Bajo su dirección durante más de 20 años, los atletas mexicanos han conquistado tres títulos mundiales, cuatro medallas olímpicas y más de 260 preseas en competencias internacionales.
La delegación mexicana que compitió en Santo Domingo estuvo encabezada por los medallistas olímpicos Osmar Olvera y Juan Manuel Celaya, acompañados por Alejandra Estudillo, Randal Willars, Rut Páez, Zyanya Parra, Adriana Torres y Emilio Treviño. El reconocimiento empresarial llega en un momento clave del ciclo olímpico, cuando el equipo inicia la preparación intensiva para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El gesto adquiere particular relevancia dado el estrecho vínculo que los clavados mexicanos mantienen con la escuela china. Ma Jin, quien fue galardonada en 2012 con la Orden del Águila Azteca —el máximo reconocimiento que México otorga a extranjeros—, ha formado a varios de los principales exponentes nacionales que hoy compiten directamente contra la potencia asiática.
México desafía la hegemonía china
Osmar Olvera ejemplifica la evolución de los clavados mexicanos. En el Mundial de Deportes Acuáticos de Singapur 2025, se convirtió en el primer campeón mundial no chino en trampolín de tres metros desde 2005, rompiendo una hegemonía de 20 años. Previamente, en los Juegos Olímpicos de París 2024, Olvera había hecho historia al ganar dos medallas —plata en sincronizados 3m junto a Juan Celaya y bronce en trampolín individual 3m—, convirtiéndose en el segundo clavadista mexicano en lograr esta hazaña en unos mismos Juegos Olímpicos, algo que solo había conseguido Joaquín Capilla en Melbourne 1956.
La actuación de Olvera y Celaya en París fue especialmente significativa: estuvieron a apenas 2.07 puntos del oro en trampolín sincronizado de 3 metros, la diferencia más pequeña jamás registrada entre primer y segundo lugar en esta prueba. La competencia se definió en el último de los seis intentos, demostrando la paridad entre México y China en el nivel más alto.
Con 17 medallas olímpicas en su historia, los clavados representan la disciplina donde los atletas mexicanos han conseguido más preseas en los Juegos Olímpicos, consolidando una tradición que ahora encuentra respaldo adicional en el sector privado.
Alianza binacional con miras a Los Ángeles
El apoyo de la comunidad empresarial china se suma a la estrategia de fortalecer la inversión privada durante el actual ciclo olímpico. El programa de alto rendimiento rumbo a Los Ángeles 2028 contempla ampliar los recursos destinados a preparación, competencias y becas para los atletas, complementando el financiamiento gubernamental.
Esta iniciativa deportiva se enmarca en una relación bilateral más amplia: China es el segundo socio comercial más grande de México en el mundo, y en febrero de 2026 ambos países celebraron el 54º aniversario de sus relaciones diplomáticas, establecidas el 14 de febrero de 1972.
El propio Olvera ha expresado que uno de sus grandes objetivos es competir de igual a igual con los clavadistas chinos y llegar a Los Ángeles 2028 en condiciones de disputar el título olímpico. Aunque el proceso clasificatorio cobrará especial importancia durante 2027 y 2028, México cuenta con una generación que combina experiencia olímpica con jóvenes talentos emergentes.
El reconocimiento de Cantón Asociados al equipo nacional representa así un nuevo capítulo en la historia de cooperación deportiva entre México y China, donde los clavados continúan siendo uno de los puentes más sólidos entre ambas naciones.










