Una tercera propuesta pendiente de los trabajadores
La nueva oferta combina una subida salarial directa del 4,4%, una mejora del 0,25% en el fondo de ahorro y un pago único de 12.000 pesos, unos 644 dólares. Este último componente equivale al 3,59% del paquete económico global.
La consulta a los trabajadores sindicalizados está prevista para el 29 de octubre a las 11:00, hora local. El preacuerdo evita por ahora el posible inicio de la huelga, cuyo plazo vencía el día 22, pero todavía necesita el respaldo de la plantilla. La empresa ha señalado que no prevé una cuarta ronda de negociación.
El conflicto salarial coincide con los recortes de empleo y los ajustes de producción en Puebla, uno de los mayores complejos de Volkswagen fuera de Alemania. Antes de este preacuerdo, el SITIAVW y la mayoría de sus más de 6.000 afiliados aspiraban a una mejora de al menos el 14% en sus percepciones, tomando como referencia la franja superior de los incrementos medios alcanzados en la industria automotriz terminal durante el último año.
Dos convenios rechazados desde agosto
La negociación comenzó en agosto con una petición sindical de aumento global del 17%, posteriormente rebajada al 11,63%. El primer convenio se firmó el 26 de agosto: ofrecía una mejora conjunta del 10,04%, incluida una subida directa del salario del 4,30%.
En la votación del 11 de septiembre participaron 5.925 trabajadores. El resultado fue de 4.327 votos en contra, 1.580 a favor y 18 nulos, con un rechazo cercano al 73% de los votos válidos.
El segundo convenio, ratificado el 2 de octubre por las partes negociadoras, amplió la duración a 24 meses y elevó la oferta global al 13,1%. Para el primer año contemplaba un incremento salarial directo del 3,80%, un pago único de 17.800 pesos para los técnicos, un ajuste del 0,38% para 447 especialistas y una mejora del 0,25% en el fondo de ahorro. Para 2027 añadía una subida salarial directa del 3,50% y otro 0,25% para el fondo de ahorro.
La plantilla también rechazó esta segunda propuesta el 15 de octubre. De los 5.608 participantes, 3.135 votaron en contra, 2.452 a favor y 21 emitieron votos nulos. El rechazo representó el 55,9% de quienes acudieron a votar.
Ese convenio incluía asimismo la reincorporación de 611 obreros despedidos. Según el secretario general del SITIAVW, Hugo Tlalpan Luna, existe un acuerdo depositado ante las autoridades que prevé su regreso gradual a partir de abril o mayo de 2027, vinculado al inicio de la producción del Golf.
Menos turnos y 829 bajas en Puebla
A finales de agosto, la dirección local anunció que eliminaría el turno nocturno de las líneas del Jetta y el Tiguan ante la caída del mercado norteamericano asociada a los aranceles de Trump. El SITIAVW se ha negado a avalar los recortes de empleo.
Tlalpan ha detallado que en 2026 se registraron 829 bajas: 611 despidos y 218 salidas mediante la cláusula 85 del contrato colectivo o programas de retiro voluntario. La cláusula permite que quien se retire proponga a otra persona para ocupar su puesto; las promociones de retiro voluntario, en cambio, no incluyen la designación de un sustituto. Algunas vacantes ya se han cubierto, aunque no hay fecha para reponer las restantes.
Los datos del INEGI muestran que en septiembre la fábrica ensambló 27.475 vehículos, frente a los 35.634 de agosto: una caída mensual del 23,0%. La producción también quedó un 5,9% por debajo de las 29.202 unidades de septiembre de 2025.
El descenso mensual se concentró en el Tiguan, que pasó de 18.703 a 12.270 unidades, y en el Jetta, que bajó de 8.622 a 5.553. El Taos aumentó de 8.809 a 9.648 vehículos y se fabricaron además cuatro unidades de preserie del Golf. Pese al retroceso de septiembre, el acumulado de enero a septiembre alcanzó 286.668 vehículos, un 14,6% más que en el mismo periodo de 2025.
El sindicato afronta otro ajuste próximo: según Tlalpan, el Taos pasará de dos turnos a uno alrededor de noviembre de 2026. Para evitar nuevos despidos, propondrá paros rotativos o técnicos. El inicio de la producción del Golf está previsto para julio de 2027, con dos turnos.
El trasfondo de la reestructuración mundial
La presión sobre Puebla forma parte de una crisis más amplia del grupo. En la segunda mitad de la década anterior, Volkswagen buscaba encabezar simultáneamente la producción, los beneficios y el empleo del sector, además de liderar su transformación tecnológica y energética. Llegó a superar a Toyota y GM en volumen, con cerca de 11 millones de vehículos, y reunió 680.000 empleos en unos 150 países.
Al comenzar la década de 2020 quedaron al descubierto los errores de sus previsiones y las de otras automovilísticas occidentales. China avanzó rápidamente en las tecnologías del vehículo eléctrico y ganó posiciones en los mercados, los proveedores, las baterías y los minerales críticos. Fabricantes como BYD, Geely, Chery y Leapmotor se expandían internacionalmente mientras Volkswagen perdía mercado.
En 2024, los beneficios de Volkswagen cayeron un 64%. La compañía también fue denunciada por permitir trabajo forzoso y vulnerar derechos humanos y laborales en su planta de Xinjiang, en China. La crisis estuvo acompañada por el cierre de dos fábricas en Rusia y otras dos en China, así como por el anuncio del cierre de cuatro plantas en Alemania.
En julio de 2026, Volkswagen había comunicado el alcance de sus planes de empleo: suprimir 50.000 puestos en Alemania hasta 2030, empezando por 19.000 este año, y eliminar otros 50.000 en sus instalaciones de otros países.




