La petición brasileña y la respuesta argentina
Las preguntas de Brasil abarcan los controles fronterizos, quién organizó y pagó el vuelo y si algún funcionario argentino intervino en el traslado. Las conclusiones del encuentro celebrado en la cancillería brasileña no se han hecho públicas.
El País informó de que Itamaraty convocó el jueves 29 de octubre de 2026 a María Emilia Cortés, encargada de negocios de Argentina en Brasilia. La diplomática fue recibida por João Marcelo Galvão de Queiroz, responsable del Departamento de América del Sur. Fuentes diplomáticas brasileñas definieron la cita como un "procedimiento de praxis" destinado a expresar "incomodidad", sin elevar el conflicto ni contemplar una reunión con el ministro de Exteriores, Mauro Vieira.
El ministro de Exteriores argentino, Pablo Quirno, calificó de "falsa" la noticia de la convocatoria. Según destacó Folha de São Paulo, Javier Milei compartió esa respuesta en sus redes sociales.
El episodio se suma al deterioro previo de las relaciones bilaterales. Durante un acto de campaña en Brasil, Milei llamó a Lula "ladrón", "expresidiario" y "delincuente". Tras esos insultos, Brasil retiró a su embajador de Buenos Aires y optó por no nombrar un sustituto, rebajando de hecho el nivel de representación diplomática.
Versiones sobre el vuelo y la intervención de organismos argentinos
Clarín atribuyó la operación a "al menos tres organismos del más alto nivel de la Argentina": el Ministerio de Seguridad, la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y el Ministerio de Relaciones Exteriores. El diario sostuvo también que se difundieron informaciones falsas para despistar a la prensa y al Gobierno brasileño, una estrategia que denominó "ceremonia de confusión".
Las informaciones sobre el trayecto ofrecen versiones distintas. El País señaló que Bolsonaro viajó en un avión privado desde Puerto Iguazú hasta Miami, con escala en Guayaquil. Según ese relato, la aeronave pasó por el espacio aéreo de Paraguay, Bolivia y Perú para evitar el brasileño.
Aviacionline, por su parte, informó de que el Gulfstream G400 con matrícula LV-JQW, de Baires Fly, se quedó en el aeropuerto de Puerto Iguazú porque la ANAC no autorizó su despegue hacia Miami. Ese medio planteó que pudo servir de señuelo y que ganaba fuerza la hipótesis de una salida por otra vía, desde Brasil o desde otro punto de Argentina.
Sobre el cruce terrestre, Clarín recordó que Bolsonaro dispone también de pasaporte italiano y que podría haberlo utilizado en la frontera. Los brasileños, no obstante, pueden entrar en Argentina con un documento de identidad, sin necesidad de pasaporte.
La oposición pide investigar a la SIDE
Agustín Rossi, Rodolfo Tailhade y Ramiro Gutiérrez, diputados de Unión por la Patria que integran la Bicameral de Seguimiento de los Organismos de Inteligencia, solicitaron esclarecer si la SIDE intervino en la fuga. Entre sus preguntas figuran la existencia de alertas, informes, documentos u otros reportes previos que hubieran permitido preparar el operativo.
Los legisladores quieren saber también si hubo agentes de inteligencia en el paso Tancredo Neves, por donde Bolsonaro y su familia accedieron a Puerto Iguazú. Otra de sus consultas se refiere a una posible relación de prestación de servicios entre la SIDE y Baires Fly, que envió el avión privado a esa ciudad.
El requerimiento incluye el papel de Santiago Caputo, principal asesor de Milei y encargado de supervisar los organismos de inteligencia, así como una eventual coordinación con Estados Unidos, Paraguay y agencias extranjeras de espionaje. Según La Nación, Caputo estaba en Misiones cuando salió la aeronave privada, una circunstancia que alimentó las sospechas de colaboración gubernamental. La Casa Rosada niega haber participado.
En el ámbito judicial, los tribunales de Misiones desestimaron la denuncia presentada por la diputada Marcela Pagano sobre el caso. Periodistas han denunciado además presiones e intimidaciones contra quienes presten testimonio.
Visados y agradecimientos desde Estados Unidos
El Departamento de Estado estadounidense confirmó que emitirá visados para permitir la entrada de Flávio Bolsonaro y su familia. No se anunció la concesión de asilo político.
Ya en territorio estadounidense, Bolsonaro publicó una carta de agradecimiento a Donald Trump y a Milei por el apoyo recibido para salir del país. Del presidente argentino destacó su "coraje, sentido de justicia y legalidad".




