Estado de México inicia construcción de planta que convertirá residuos urbanos en combustible industrial
El Estado de México dio inicio a la construcción del Centro Integral de Residuos en Ixtapaluca, un proyecto que representa un cambio radical en la gestión de basura urbana y que pone fin a la autorización de nuevos rellenos sanitarios en el territorio estatal. La planta, con una inversión privada de 140 millones de euros, transformará 1,200 toneladas diarias de residuos en pellets de combustible derivado de residuos (CDR) destinados a la industria cementera europea.
Alhely Rubio Arronis, secretaria del Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible del Estado de México, encabezó la ceremonia de colocación de primera piedra junto con representantes de TECSAT y TECNOSILICATOS, empresas que administrarán y operarán la instalación, así como de la compañía alemana ALENGO, que proporcionará la tecnología patentada para el proceso de conversión. ALENGO cuenta con experiencia previa en México, habiendo implementado un proyecto similar en Yucatán con capacidad para procesar 1,500 toneladas diarias.
La titular de la dependencia ambiental anunció que a partir de ahora no se autorizarán más rellenos sanitarios en el Estado de México. Los proyectos futuros de disposición de residuos deberán contemplar la transformación de la basura en nuevos productos, marcando una transición hacia un modelo de economía circular no solo en la entidad, sino potencialmente en todo el país y América Latina.
Contexto nacional del problema de residuos
La iniciativa surge en un contexto donde México genera aproximadamente 139,902 toneladas de residuos sólidos urbanos diariamente, equivalente a 1.076 kilogramos por persona cada día, según el Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de Residuos 2026 de SEMARNAT. De esta cantidad, solamente el 5% recibe algún tipo de tratamiento, mientras que el 72% carece de procesos de valorización que podrían recuperar valor antes de causar daño ambiental.
El Centro procesará residuos previamente seleccionados en municipios de la Zona Oriente del Estado de México y de la Ciudad de México, beneficiando a más de 5 millones de habitantes de la región. El proyecto generará 200 empleos directos y transformará lo que tradicionalmente se enterraba como pasivo ambiental en un activo energético con aplicaciones industriales.
Características técnicas y destino del combustible
Los pellets de CDR que se fabricarán presentan características técnicas específicas que los hacen aptos para uso industrial: valores caloríficos entre 19.3 y 20.6 megajoules por kilogramo y durabilidad mecánica superior al 96.9%, cumpliendo con los estrictos criterios ambientales que exige la Unión Europea para la fabricación de cemento.
Rubio Arronis destacó que el modelo garantiza viabilidad económica al tener asegurado un cliente que adquirió la producción por anticipado: las 10 plantas que CEMEX opera en Europa. La cementera busca alcanzar una sustitución del 70% con combustibles alternativos en sus operaciones europeas, procesando residuos equivalentes a los generados por ciudades del tamaño de Madrid o Berlín anualmente. En países europeos como Alemania y Países Bajos, la industria del cemento ya logra tasas de sustitución de combustibles alternativos de 60-80%, utilizando principalmente RDF y biomasa.
Impacto ambiental del proyecto
La funcionaria subrayó que el proceso no generará nuevos residuos después del uso de los pellets. El uso de combustibles alternativos derivados de residuos en hornos de cemento puede reducir las emisiones de dióxido de carbono entre 20 y 27%, dependiendo de la mezcla de combustible utilizada, lo que representa un beneficio ambiental significativo frente a los combustibles fósiles tradicionales.
La planta producirá electricidad y aportará energía calorífica a procesos industriales que demandan temperaturas muy elevadas, como la fabricación de cemento, sin afectar el aire o el suelo. El proyecto posiciona al Estado de México como pionero en la región en la implementación de tecnología avanzada para la conversión de residuos en combustible, estableciendo un precedente para otras entidades del país.





