Los envíos siguen por debajo de los de 2025
Comecarne presentó su balance este jueves en una rueda de prensa, mientras la reapertura de los pasos fronterizos avanza por etapas y con controles sanitarios reforzados por el gusano barrenador. Las cifras del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) también reflejan una caída superior al 70%, aunque corresponden a otro periodo y al ganado destinado al engorde.
Entre enero y el 30 de octubre de 2026, el USDA contabilizó la entrada de 65.409 bovinos mexicanos para engorde. En el mismo periodo de 2025 habían sido 228.194, por lo que el descenso interanual fue del 71,3%. Su informe semanal, difundido este jueves, recoge 13.636 animales entre el 26 y el 30 de octubre, frente a los 10.647 de la semana anterior.
Por su parte, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) situó el flujo por los pasos habilitados en cerca de 3.500 cabezas diarias el 26 de octubre.
El impacto acumulado de las restricciones también figura en un punto de acuerdo presentado en el Senado mexicano en septiembre de 2026. El documento recoge una estimación del Consejo Nacional Agropecuario: transcurrido más de año y medio desde el cierre de las exportaciones, el sector habría dejado de ingresar unos 3.000 millones de dólares y de exportar alrededor de 1,5 millones de cabezas.
Nogales, pendiente de reabrir el 30 de noviembre
La apertura de los cruces comenzó por Douglas, en Arizona, el 24 de agosto. Le siguieron Santa Teresa, en Nuevo México, el 24 de septiembre, y Columbus, en ese mismo estado, el 26 de octubre. En todos ellos se reforzaron las inspecciones por el parásito. La siguiente reapertura prevista es la de Nogales, el 30 de noviembre.
La Unión Ganadera Regional de Sonora espera que Nogales arranque con unas 700 cabezas al día, según SonoraPresente. Por Agua Prieta pasan actualmente cerca de 1.500, y la organización prevé que Sonora movilice en conjunto alrededor de 2.500 reses diarias. Su presidente, Juan Ochoa Valenzuela, cifró en 43.443 los animales exportados desde la reapertura de Agua Prieta.
La reanudación del comercio incluye también a los équidos. El 26 de octubre de 2026, el APHIS del USDA volvió a permitir su importación desde México por vía terrestre a través de Santa Teresa. La agencia exige inspección y tratamiento previos, además de siete días de cuarentena antes de liberar a los animales en Estados Unidos.
Controles sanitarios a ambos lados de la frontera
Las suspensiones y restricciones estadounidenses al ganado mexicano se remontan a noviembre de 2024, tras detectarse la reaparición del gusano barrenador. Así lo recoge el punto de acuerdo del Senado, que señala que la plaga había sido erradicada del territorio estadounidense desde la década de 1980.
Pese al aumento de casos, el USDA comunicó el 30 de octubre de 2026 que mantendría la entrada de ganado mexicano por los pasos de Nuevo México y Arizona. Según informó Infobae, el departamento aseguró que no había encontrado infestaciones en los animales importados. Desde el comienzo del brote estadounidense, a principios de junio de 2026, se habían registrado 73 casos en animales domésticos, 21 de ellos todavía activos. Esa semana se detectó por primera vez el parásito en Arizona.
En México, Senasica registraba 1.905 casos activos a fecha de 29 de agosto de 2026, según los datos incluidos en el documento del Senado. La estrategia de contención había supuesto hasta entonces la inspección de 80.750 cargamentos y de más de 5,08 millones de cabezas de ganado en la región sur-sureste.
El mismo documento recoge que Senasica dispersó más de 7.260 millones de moscas estériles entre noviembre de 2024 y julio de 2026. Además, México y Estados Unidos inauguraron el 27 de junio de 2026 una planta de producción de moscas estériles en Metapa de Domínguez, Chiapas, diseñada para alcanzar los 100 millones semanales a finales de ese año.
La industria pide nuevos cupos de importación para 2027
Mientras los envíos de animales vivos siguen limitados, Comecarne sostiene que esas restricciones han favorecido las exportaciones mexicanas de carne. Entre enero y septiembre, el volumen exportado de carne de vacuno aumentó un 20,1% y el de porcino, un 15,5%.
El organismo también reclama que los cupos de importación de pollo, cerdo y vacuno para 2027 queden definidos antes de que termine el año. Argumenta que la industria necesita determinados cortes y diversificar su abastecimiento.
Los cupos vigentes de cerdo y vacuno solo se han utilizado entre un 50% y un 60%, en parte por retrasos administrativos y de transporte, según Comecarne. Su validez termina el 31 de diciembre.
Para las carnes que queden fuera de esos cupos, la organización advierte de sobrecostes de hasta el 75% en el pollo y superiores al 20% en el vacuno y el cerdo. Según su valoración, ese encarecimiento también elevaría los costes para los consumidores y podría repercutir en la inflación.








