La innovación más allá del producto
El encuentro se celebró en el Centro de Convenciones Siglo XXI, con la inauguración a cargo del secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y del gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena. Grupo Industrial Roche participó también como socio estratégico, junto a Scotiabank, Nu, Grupo Modelo, Liverpool, CEMEX, Bepensa, Danone, Alsea, Kekén y la Universidad Anáhuac Mayab, entre otras empresas e instituciones.
En el panel "Cadenas que transforman: Innovación y sostenibilidad en la agroindustria mexicana", Pérez Peralta defendió que innovar exige revisar no solo los productos, sino también cómo se fabrican, se abastecen y se transportan. Según explicó, esa transformación debe incorporar la sostenibilidad y el uso responsable de los recursos.
Para ilustrarlo, recurrió a la cadena salinera que nace en Las Coloradas, en el este de Yucatán, y abastece a distintos mercados. En ella confluyen las condiciones naturales de la costa, el trabajo de varias generaciones, la tecnología y la infraestructura que permite llevar la sal hasta sus destinos. El representante de Roche destacó la necesidad de valorar esa cadena y seguir invirtiendo en su desarrollo.
El intercambio con otras compañías agroindustriales, entre ellas Bimbo, abordó los desafíos compartidos de eficiencia, innovación y sostenibilidad, además del impulso a los productos fabricados en México.
De Las Coloradas a los mercados
La intervención coincidió con el 80.º aniversario de la trayectoria iniciada en 1946, cuando los hermanos Joaquín y Roger Roche Martínez fundaron Industria Salinera de Yucatán (ISYSA). A lo largo de esas ocho décadas, la compañía ha ampliado su capacidad mediante nuevas tecnologías y mejoras en las instalaciones de Las Coloradas.
La materia prima procede de las salmueras del estero de Ría Lagartos, de las que se obtiene sal marina por evaporación solar. La empresa sitúa la producción anual de Las Coloradas en unas 750.000 toneladas. El procesamiento se reparte entre esa localidad y Tizimín, y da lugar a más de 50 productos destinados al consumo, la industria y el comercio.
Según la información corporativa de Grupo Roche, Las Coloradas dispone de una terminal marítima que permite cargar sal a granel en barcos o barcazas de hasta 6000 toneladas. La planta procesadora de Tizimín está a 80 km.
Sal Sol comercializa sal marina secada por el sol y el viento y recogida por trabajadores yucatecos. Su identidad se vincula con Las Coloradas, mientras que la empresa señala la fiabilidad, la mejora continua, el trabajo en equipo y la sostenibilidad ambiental como valores de su actividad.
El catálogo del grupo incluye también las marcas Roche, Oso Blanco y Flamenco, además de Rochef, una línea de salsas elaboradas con sal marina en las variedades chamoy, habanero y xcatic. Su subdirector comercial, Mario Polanco, afirma que la compañía está presente en las principales cadenas de supermercados de los 32 estados mexicanos y exporta a distintos mercados internacionales.
Conservación y riesgos ambientales
La actividad de Las Coloradas se desarrolla en el entorno de la Reserva de la Biosfera Ría Lagartos, cuyos humedales gozan de reconocimiento internacional. La compañía declara entre sus compromisos un uso más eficiente de los recursos naturales, un menor consumo de agua, el desarrollo de energías limpias y la protección de la biodiversidad.
En esa zona, Grupo Industrial Roche mantiene tres programas de conservación. Uno se dedica al flamenco rosa del Caribe; otro, al rescate y cuidado de tortugas marinas a lo largo de un corredor de más de 30 km de playas entre El Cuyo y San Felipe. El tercero se centra en reforestar y reforzar las dunas costeras, con especies nativas de un vivero propio. A estas actuaciones se suman censos de aves cada mes en 22 km de costa.
El director de Operaciones del grupo, Eduardo Sansores, ha identificado el cambio climático como la principal amenaza para la industria salinera. También ha afirmado que el consorcio dispone de planes de contingencia y de una política ambiental sólida.
Premios, formación y continuidad del encuentro
InnovaFest forma parte de la estrategia de la Secretaría de Economía para conectar a empresas, universidades, centros de investigación, emprendedores e inversores. La edición de Mérida fue la cuarta de las cinco citas regionales de 2026, después de Monterrey, Querétaro y Guadalajara.
Durante la inauguración, la Secretaría anunció un convenio con la Universidad Estatal de Arizona: 5000 jóvenes de Yucatán podrán acceder a otros tantos cursos gratuitos en línea relacionados con la industria de los semiconductores. La oferta abarca inglés especializado, micro y nanoelectrónica, así como gestión, innovación y liderazgo.
El encuentro acogió además la entrega del Premio a la Innovación Mexicana 2026, edición Mérida. Se distinguieron 24 proyectos de nueve entidades, 15 de ellos de Yucatán. Ocho recibieron menciones honoríficas y los otros 16 obtuvieron premios económicos: ocho de 150.000 pesos para la Fase 1 y ocho de 250.000 pesos para la Fase 2. La dotación total fue de 3,2 millones de pesos.
Al concluir la jornada, la Secretaría de Economía anunció que InnovaFest quedará institucionalizado como un encuentro anual para consolidar los nodos de innovación del país. La siguiente edición regional de 2026 está programada para el 10 de diciembre en Morelos.








