Del combustible al coste de los velatorios
El encarecimiento de los suministros ya se ha trasladado a las tarifas funerarias en México, con un incremento de alrededor del 7 % para el consumidor final, según las empresas del sector consultadas por El Financiero. La presión abarca la madera y los metales utilizados en los féretros, los productos de embalsamamiento y hasta el café que se sirve a las familias durante los velatorios.
Óscar Padilla, director general de J. García López, explicó que el combustible tiene un peso importante en sus gastos por el uso intensivo de coches fúnebres y por la actividad de cremación. La compañía ha tenido que repercutir parte de ese aumento del gasto energético en sus precios.
En Grupo Gayosso, el director de Planeación y Marketing, Óscar Morales, señaló que las subidas también afectan al mantenimiento de cámaras frigoríficas y a los servicios de floristería. A ello se añaden los mayores costes de los vehículos funerarios y de los traslados, tanto metropolitanos como fuera de esas áreas.
Los datos de Puebla muestran la evolución de los precios en un mercado local. Según el INPC de septiembre de 2026 del Inegi, recogido por Diario de Tabasco, los servicios funerarios de la capital poblana se encarecieron entre un 4,75 % y un 21,16 % en el último año. Los paquetes oscilan entre los 13.920 pesos de una cremación básica y los 46.800 pesos de un plan de inhumación.
Cómo reorganizar un servicio que funciona todo el año
La próxima reducción de la jornada añade un reto de personal a una actividad que funciona las 24 horas, los 365 días del año. Padilla prevé que J. García López deba ajustar la plantilla, contratar trabajadores y ampliar los turnos, con dificultades para mantener la continuidad de los servicios. La empresa cuenta con más de 1300 empleados, diez sucursales en Ciudad de México y una red de 1200 corresponsales en el país.
El directivo afirmó que la compañía es "alérgica" a los recortes de personal. Entre las alternativas que estudia, todavía sin una decisión tomada, figuran pausas nocturnas en algunas sucursales con apoyo tecnológico. No supondrían dejar de atender a las familias: según Padilla, muchos clientes prefieren que el velatorio empiece por la mañana, un cambio de hábitos que podría facilitar la reorganización de horarios con el personal actual.
Gayosso, por su parte, utilizará los datos históricos de demanda para reorganizar las guardias. Su objetivo es mantener la cobertura sin sobrecargar a los más de 3000 trabajadores que atienden sus 68 instalaciones en 13 estados.
La empresa también prevé digitalizar los cobros, las firmas y distintas tareas logísticas. Morales explicó que esas medidas permitirán dedicar más tiempo de trabajo a la atención directa a las familias. El plan incluye reforzar la formación interna y las herramientas móviles que agilizan los traslados y las gestiones ante organismos oficiales.
El calendario laboral y el registro electrónico
Según El Economista, el límite semanal pasará de 48 a 46 horas el 1 de enero de 2027. Será el primer paso de una reducción escalonada de dos horas por año, hasta alcanzar las 40 horas en 2030. En paralelo, el máximo de horas extraordinarias permitidas aumentará de nueve a doce por semana, a razón de una hora anual a partir de 2028.
La reforma de la Ley Federal del Trabajo también obliga a los empleadores a registrar electrónicamente la jornada desde el 1 de enero de 2027. El incumplimiento conlleva sanciones de entre 29.327 y 586.550 pesos. De acuerdo con el mismo medio, la Secretaría del Trabajo todavía está definiendo los criterios de aplicación y estudia una implantación gradual.
Previsiones de crecimiento y servicios para mascotas
Pese a las presiones sobre los costes, Gayosso y J. García López esperan terminar 2026 con crecimientos de dos dígitos. Según El Financiero, solo el 4 % de la población dispone de un plan de previsión funeraria.
Padilla concretó a Imagen Radio que J. García López prevé crecer entre un 17 % y un 18 % este año, por debajo del intervalo del 22 % al 25 % que había calculado inicialmente. La cadena concentra el 35 % del mercado privado de servicios funerarios y atiende una media de 27.500 servicios anuales, según ese medio. En 2025, la contratación de sus planes para el futuro aumentó un 42 %.
Para 2027, la compañía prepara inversiones de hasta 120 millones de pesos. Padilla adelantó partidas de 80 millones para J. García López, 25 millones para Santa Gloria y alrededor de 10 millones para Bye Bye Friend.
Los servicios para mascotas forman parte de la diversificación de ingresos con la que las funerarias afrontan la inestabilidad de las materias primas. Según El Financiero, esta actividad, que incluye marcas como Bye Bye Friend y Pet Love Story, crece más de un 20 % anual.
En el caso de Bye Bye Friend, la división de J. García López, Imagen Radio sitúa la expansión anual entre el 40 % y el 50 %, con una demanda superior a 450 despedidas al mes, equivalente a unos 5400 servicios al año. Padilla explicó que estos productos permiten establecer una relación con clientes que contratan primero un plan para su mascota y que más adelante podrían recurrir a Velatorios Santa Gloria o García López.
Dimensión del mercado, cremación y reclamaciones
El Consejo Mexicano de Empresas de Servicios Funerarios (Comesef) estima que el mercado funerario del país mueve 12.000 millones de pesos al año, según recoge EL CEO. Por otra parte, una proyección de Grand View Research citada por el sector y publicada por Milenio sitúa el mercado mexicano de servicios funerarios y cremación en 3965 millones de dólares para 2030.
La cremación tiene una presencia desigual según el territorio. J. García López calcula que representa entre el 45 % y el 55 % de los servicios en el conjunto del país, y hasta el 80 % en Ciudad de México. La Asociación Nacional de Directores de Funerarias señala que en muchas ciudades mexicanas ya supera el 70 %, según Milenio.
Morales estima que entre el 50 % y el 60 % de los establecimientos funerarios del país operan en la informalidad, principalmente funerarias improvisadas e intermediarios al margen de la ley. Frente a ello, el directivo de Gayosso defendió una estrategia basada en la calidad de las operaciones, el cumplimiento normativo y las certificaciones internacionales.
Las reclamaciones de los consumidores también forman parte del panorama del sector. EL CEO revisó 503 registros de denuncias presentadas ante la Profeco entre 2019 y julio de 2026 y documentó prácticas como subidas de precios, falta de contratos registrados y ausencia de tarifas visibles. En esa revisión, Grupo Gayosso y sus filiales acumulan 28 denuncias, mientras que J. García López suma al menos 11.




