La exención mexicana seguirá vigente
La presidenta de México rechazó modificar el tratamiento fiscal de las herencias y se distanció del planteamiento de Batres. "Yo no estoy de acuerdo, no abriría ese debate. Es su opinión, pues, de la Ministra y tiene todo derecho de tener una opinión", afirmó.
La Ley del Impuesto sobre la Renta exime los ingresos procedentes de herencias y legados. Por tanto, recibir una vivienda, dinero, terrenos u otros bienes heredados no supone, por sí solo, tener que pagar ISR. No se ha aprobado un nuevo gravamen ni Sheinbaum ha anunciado una reforma para introducirlo.
La mandataria reconoció que otros países sí gravan estos bienes, pero negó que esa sea una propuesta de su administración: "En nuestro caso, no creemos que deba gravarse las herencias, que se gravan en prácticamente todos los países del mundo, por cierto, no es algo extraño, pero no sería un planteamiento que nosotros hayamos planteado".
De las cuentas Afore al debate sobre las herencias
El origen de la discusión fue un asunto examinado por la Suprema Corte sobre los recursos de las Afores. El Pleno debatía qué tratamiento fiscal correspondía al dinero de la cuenta individual de un trabajador fallecido cuando pasa a sus beneficiarios: si debía tributar por ISR o quedar sujeto a un trato similar al de una herencia. La mayoría rechazó establecer como criterio obligatorio el cobro del impuesto.
Batres discrepó de esa posición. En vez de ampliar la exención a esos fondos, propuso examinar si debía mantenerse para las herencias y los legados.
Los defensores de gravar las herencias sostienen que los grandes patrimonios pueden aportar más a la recaudación y contribuir a reducir las desigualdades. Distinguen entre recibir una fortuna elevada y heredar una vivienda familiar o unos bienes de menor valor. Los detractores, por su parte, alegan que muchos de esos bienes ya tributaron en vida de su propietario y advierten del riesgo de tener que vender inmuebles, acciones o parte de una empresa para afrontar el pago. Sheinbaum no desarrolló todos estos argumentos al expresar su rechazo.
Estar exento no siempre elimina la obligación de declarar
La ausencia de ISR sobre una herencia no implica que siempre pueda dejarse fuera de la declaración anual ante el SAT. Si los ingresos totales de una persona superan los 500.000 pesos en un año, la ley puede exigir que comunique también determinados ingresos exentos, entre ellos las herencias y los legados.
Esa obligación de informar no equivale a tener que pagar ISR por los bienes recibidos.
La sucesión de Lee Kun-hee y el impuesto surcoreano
En Corea del Sur, los herederos del expresidente de Samsung afrontaron una obligación fiscal ya prevista por la ley. Lee Kun-hee, que estuvo al frente del grupo durante décadas, murió en octubre de 2020. Dejó un patrimonio de 26 billones de wones, equivalente a casi 297.000 millones de pesos mexicanos, formado por participaciones empresariales, inmuebles, obras de arte y otros bienes.
La herencia correspondió a su viuda, Hong Ra-hee, y a sus tres hijos: Lee Jae-yong, actual presidente de Samsung Electronics, Lee Boo-jin y Lee Seo-hyun. El impuesto ascendió a 12 billones de wones, unos 8.000 millones de dólares o casi 140.000 millones de pesos mexicanos.
Según BBC News Mundo y The Asia Business Daily, los herederos declararon el impuesto ante el Servicio Nacional de Impuestos surcoreano en abril de 2021 y se acogieron a un calendario de seis cuotas durante cinco años. Abonaron la última a finales de abril de 2026; Samsung confirmó el domingo 3 de mayo de ese año que la deuda había quedado liquidada.
Para situar la magnitud del pago, ambos medios señalan que equivalió aproximadamente a una vez y media la recaudación de todo el impuesto de sucesiones surcoreano de 2024: unos 8,2 billones de wones. Es decir, la aportación de la familia fue alrededor de un 50 % superior a esa recaudación anual.
El sistema surcoreano contempla un tipo máximo del 50 %. De acuerdo con The Herald Business, es el segundo más elevado de la OCDE, por detrás del 55 % de Japón. Francia aplica un máximo del 45 %, frente al 40 % de Estados Unidos y Reino Unido, mientras que la media de la organización ronda el 25 %.
Cuando se hizo pública la cuantía que debían abonar, los Lee defendieron su cumplimiento como una responsabilidad ciudadana: "El pago de impuestos es un deber natural de los ciudadanos", declaró la familia.
Ventas de acciones, dividendos y préstamos para cubrir la factura
Hong Ra-hee asumió la mayor parte del impuesto, unos 3,1 billones de wones, según VnExpress International. A Lee Jae-yong le correspondieron 2,9 billones; a Lee Boo-jin, 2,6 billones, y a Lee Seo-hyun, 2,4 billones.
El mismo medio informó de que Hong y sus hijas vendieron participaciones en filiales clave, entre ellas Samsung Electronics, Samsung SDS y Samsung C&T, para financiar el pago. Lee Jae-yong recurrió a dividendos y préstamos personales, una vía que el medio describe como un esfuerzo por preservar su control sobre la estructura de propiedad del grupo, centrada en Samsung C&T.
Los inversores siguieron el proceso por la posibilidad de que las ventas de acciones alterasen el control familiar sobre Samsung. Aunque la factura fiscal fue elevada, los herederos conservaron parte del patrimonio y de sus participaciones empresariales.
Según el Índice de Multimillonarios de Bloomberg, citado por BBC News Mundo, el patrimonio neto conjunto de los Lee supera los 45.000 millones de dólares. Su riqueza se ha más que duplicado en el último año, impulsada por la demanda de chips para inteligencia artificial.
Donaciones de arte y fondos para hospitales
Además de pagar el impuesto, la familia entregó al Estado más de 23.000 piezas de arte, con obras de Pablo Picasso y Salvador Dalí. The Asia Business Daily sitúa el valor de la colección en hasta 10 billones de wones en el momento de la donación. Según BBC News Mundo, el Museo Nacional de Corea y otras instituciones culturales recibieron parte de ese patrimonio.
Las donaciones sanitarias incluyeron 700.000 millones de wones para el Centro Médico Nacional, destinados a construir en Seúl un hospital especializado en enfermedades infecciosas. El centro está previsto para 2030 y tendrá 150 camas, según The Asia Business Daily.
Otros 300.000 millones de wones se destinaron al Hospital de la Universidad Nacional de Seúl para el diagnóstico y tratamiento de niños con cáncer y enfermedades raras. La misma fuente estima que esta ayuda había alcanzado a unos 28.000 beneficiarios acumulados a finales de 2025.










