Un premio que exige explicar el proceso de escritura
El Premio Pascal, presentado en octubre de 2026, propone hacer explícita la colaboración entre escritores e inteligencia artificial. Sus impulsores son los empresarios tecnológicos Philippe Rodriguez, Albin Serviant y Gilles Mentré, según El País. Serviant está vinculado a Cortex House, la casa de la IA en Francia.
Para participar hay que escribir en francés, pero no se exige una nacionalidad o residencia determinada ni contar con editorial. Cada candidatura debe incluir tanto el manuscrito como un dosier técnico que explique cómo se ha empleado la IA. Se aceptan, entre otros modelos, ChatGPT, Claude, Gemini y LLaMA.
Los organizadores afirman que el premio "no es una competición tecnológica". En lugar de recurrir a detectores para descubrir el uso de estas herramientas, piden a los participantes que lo declaren y defienden la "transparencia como base del debate". Euronews señala que la iniciativa es legítima porque la legislación francesa no regula ni prohíbe escribir una obra literaria con IA.
La información inicial de Euronews preveía anunciar la composición del jurado a finales de octubre y al ganador a mediados de diciembre de 2026. La columna de AM sitúa a Jacques Attali al frente del jurado y a Alexandre Gefen, director científico del CNRS, entre sus integrantes. El galardón no tiene dotación económica, aunque ofrece ayuda para publicar la obra.
Madrigall aplicará los controles desde enero de 2027
La otra respuesta procede de Gallimard. Según France Inter, Antoine Gallimard comunicó por correo a los editores de Madrigall que, desde enero de 2027, los manuscritos de sus sellos se someterán a un detector de IA. Madrigall es el holding familiar que preside y el cuarto grupo editorial de Francia.
La instrucción alcanza, entre otros sellos, a Denoël, Folio, J'ai lu, Casterman, Flammarion, P.O.L. y Minuit. La columna de AM destaca que la directriz no especifica qué consecuencias tendrá detectar indicios de IA en un manuscrito.
El uso de estos programas no es nuevo en la edición francesa. Albin Michel ya los emplea, pero una fuente citada por France Inter precisa que sus resultados no deciden si un libro se publica: la lectura humana conserva la prioridad.
Dos autores premiados que niegan haber utilizado IA
Las acusaciones contra Thélyson Orélien y el peruano David Silva Rojas han situado el debate más allá de las políticas editoriales. Ambos escribieron novelas premiadas y elogiadas que fueron señaladas por un posible uso de IA después de analizarlas con Pangram. La columna de AM considera que el detector es cada vez más fiable, pero advierte de que aporta indicios, no pruebas concluyentes.
En el caso de Orélien, la editorial canadiense Les Éditions du Boréal rompió su relación con el autor después de encargar un examen externo de varias versiones de trabajo de "C'était ça ou mourir". Según la editorial, el análisis encontró rastros de marcadores de IA en los metadatos de algunos documentos. Orélien sostiene que no utilizó inteligencia artificial.
Pangram atribuyó a la IA el 99% del texto de "Donde el agua trabaja", de Silva Rojas, según El País. La novela obtuvo el I Premio Internacional de Novela Breve Almadía Ventosa-Arrufat, cuyas bases excluían expresamente las obras escritas con estas herramientas. El escritor también negó haberlas empleado.
Qué mide Pangram y dónde se ha utilizado
Max Spero y Bradley Emi, graduados de Stanford, fundaron Pangram en 2023. El programa analiza fragmentos del texto y asigna a cada uno una de tres categorías: "humano", "asistido por IA" o "generado por IA". Los estudios recopilados que recoge El País registraron 49 falsos positivos entre 36.282 textos humanos, una tasa aproximada del 0,14%.
Otros casos han dado lugar a informaciones periodísticas y revisiones de premios. En marzo de 2026, The New York Times informó de que Pangram atribuía a la IA el 78% de una novela de terror de Mia Ballard. En octubre, el zimbabuense Simbarashe Steyn Kundizeza ganó en Londres el Premio Caine de Escritura Africana, dotado con 10.000 libras, mientras el certamen abría una revisión tras atribuir un detector su texto a la IA, según recoge El País.
Ese diario también examinó con Pangram 175 libros de éxito en español. No encontró señales de IA en las obras de los grandes nombres de la narrativa analizadas, pero sí en siete de los 22 títulos de no ficción publicados por editoriales incluidos en la muestra.
Entre los superventas autopublicados en Amazon que analizó, cuatro de cada diez presentaban al menos un 25% de texto clasificado como generado por IA. Para "Devuélveme mi país", del político Alvise Pérez, Pangram arrojó un 97%. Son resultados atribuidos al detector, no comprobaciones independientes del proceso de escritura.
La objeción de AM: quién conserva el juicio sobre el texto
La columna de opinión de AM interpreta el contraste entre el Premio Pascal y Gallimard como dos posiciones ante la IA: aceptar su presencia y exigir claridad sobre su uso, o identificarla como una amenaza para la literatura o para el negocio editorial.
Su autor cuestiona que editores y agentes deban buscar huellas de IA mediante otras herramientas de IA, y extiende esa objeción a lo que supondría imponer la misma tarea al profesorado. A su juicio, esa vigilancia acabaría transfiriendo a las máquinas una valoración que corresponde a las personas.
También critica la opacidad de empresas como Pangram. Según la columna, la compañía no ha divulgado todos los datos sobre el entrenamiento de sus modelos con textos humanos, cuyo origen y titularidad de derechos de autor no están claros. El autor señala además una incoherencia en los medios que investigan el uso de IA por novelistas sin abordar el que puedan hacer sus propios articulistas, redactores y reporteros.
Sin negar los riesgos sociales, políticos y ambientales de la IA, el columnista rechaza una respuesta basada en prohibiciones y denuncias que, en su opinión, favorecería el secretismo y la vigilancia. Su alternativa es exigir transparencia y mantener en el escritor la responsabilidad jurídica y artística de la obra, con independencia de cuánta IA haya utilizado.


